Ahimsa
- Isabel Giraldo

- 27 dic 2025
- 2 Min. de lectura

En este tiempo de Navidad, el yoga nos invita a volver a lo esencial.Más allá del ruido y las expectativas, existe un espacio interno que pide calma, presencia y compasión.Patañjali nos recuerda, a través de Ahimsa, que el primer acto de yoga es no hacernos daño:ni con el cuerpo, ni con la palabra, ni con la m
Ahimsa en Navidad: la compasión como práctica diaria
La Navidad es un tiempo que nos invita a parar, a mirar hacia dentro y a reconectar con lo esencial. Más allá de las celebraciones externas, el yoga nos recuerda que este momento del año es una oportunidad para cultivar Ahimsa, el principio de la no violencia y la compasión consciente.
En los Yoga Sutras, Patañjali coloca Ahimsa como el primer pilar del camino del yoga. No es solo un compromiso ético hacia los demás, sino una práctica profunda de respeto, amabilidad y cuidado hacia uno mismo.
La compasión empieza dentro
Durante estas fechas, muchas personas sienten presión: por cumplir expectativas, por agradar, por estar bien todo el tiempo. Practicar Ahimsa en Navidad significa permitirnos no forzar, no exigir y no juzgarnos.
La verdadera compasión no nace de hacer más, sino de escucharnos mejor. Cuando dejamos de tratarnos con dureza, algo se suaviza también en nuestras relaciones.
Ahimsa en la vida cotidiana
Practicar este principio no requiere grandes cambios. Se manifiesta en gestos sencillos:
Respetar los límites del cuerpo
Hablar con amabilidad, también hacia uno mismo
Aceptar que cada persona vive su propio proceso
Elegir el silencio consciente antes que la reacción impulsiva
Ahimsa es una forma de presencia amorosa.
Ejercicio práctico: Respirar compasión
Te propongo un ejercicio sencillo para integrar Ahimsa en tu día a día, especialmente útil en momentos de tensión emocional.
Duración: 3–5 minutos
Siéntate cómodamente y cierra los ojos.
Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen.
Inhala por la nariz contando 4, sintiendo cómo el aire entra suavemente.
Exhala por la nariz contando 6, soltando cualquier dureza.
Repite mentalmente:
Inhalo amabilidad
Exhalo exigencia
Permite que la respiración sea natural, sin forzar.
Una reflexión para estos días
La Navidad puede convertirse en una práctica de yoga cuando elegimos no hacernos daño con pensamientos, palabras o gestos. Cada vez que te tratas con suavidad, estás practicando Ahimsa.
Que este tiempo sea una invitación a vivir desde el corazón, con respeto, calma y compasión.
En Isaniyama acompañamos procesos de bienestar, yoga y conciencia desde una mirada integradora y amorosa.





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